LAS LLAMADAS A LA LíNEA TELEFóNICA ESPECIAL SEÑALAN
UN MAYOR CONOCIMIENTO PúBLICO SOBRE EL ABUSO
A LOS ANCIANOS Y ADULTOS DEPENDIENTES
(SACRAMENTO) – La campaña de educación pública “Piénselo. Es un crimen” es una iniciativa estatal organizada por la Oficina del Procurador General de California cuya meta es solucionar el grave problema del abuso a los ancianos y adultos dependientes mayores de 18 años. Desde su lanzamiento en abril del 2003, la nueva línea telefónica especial usada para notificar los casos de abuso a ancianos y adultos dependientes (1-888-436-3600) ha recibido más de 3,000 llamadas.
“Estas llamadas son vidas que estaban en peligro”, dijo Paul Seave, director del Centro de Prevención del Crimen y la Violencia, departamento a cargo de la campaña. “La meta de la campaña es que el público tome conocimiento de este crimen a fin de alentar a las víctimas y las personas que se preocupan por ellas a reportar lo que les sucede y a buscar ayuda. Además, los abusadores deben saber que aprovecharse de un anciano o un adulto dependiente es un crimen que la ley castiga severamente”.
La campaña “Piénselo. Es un crimen” busca educar a los habitantes de California para que reconozcan y notifiquen los casos de negligencia y abuso físico, psicológico o financiero a los ancianos y adultos dependientes. La campaña cuenta con una línea telefónica especial (1-888-436-3600) adonde se puede llamar para notificar los casos de abuso a ancianos y adultos dependientes. La línea pondrá al público en contacto con la Agencia de Servicios de Protección de Adultos de su zona o con la Línea Directa del Representante para Asuntos de Cuidado a Largo Plazo.
La campaña utiliza una serie de anuncios publicitarios pagos, relaciones públicas y actividades en la comunidad tanto en inglés como en español a fin de que el público se entere del problema del abuso a ancianos y adultos dependientes. A nivel comunitario, la Oficina del Procurador General ha organizado foros en Santa Cruz y en Paradise (Condado de Butte), a los que asistieron más de 100 personas para aprender a reconocer y prevenir fraude, estafas y abuso a los ancianos y adultos dependientes.