por Marcela Álvarez www.tintafresca.us/LatinoPrint Network
En librolandia, cuando tropezamos con la palabra "Aleph", lo primera que nos cruza la mente es el nombre de Jorge Luis Borges. En 1945, se publicó "El Aleph", un libro de cuentos cortos del reconocido escritor argentino. En el 2011, Paulo Coelho rinde homenaje a su ídolo literario con Aleph (Vintage Español), uno de los libros más esperados del 2011.
Como en sus textos anteriores, Aleph se deriva de las experiencias personales de Coelho. Es un viaje de autodescubrimiento que marca un momento especial en su vida y que lo ayudó a salir del "vicio de la soledad" y el desprendimiento de su lado espiritual. Según el autor, la novela le tomó cuatro años de investigación y tres semanas para escribirla.
Para quienes no están familiarizados, "Aleph" es la primera palabra del alfabeto hebreo. En la tradición judía del Cábala, la palabra tiene significados esotéricos y místicos relacionados con el origen y la energía del universo. En la historia de Coelho, Aleph es el lugar donde se mezclan el tiempo y el espacio.
Contrario a la historia de Borges, donde el sujeto central es una versión ficcionalizada del autor, en el "Aleph" de Coelho el personaje principal es el mismo autor.
Entre marzo y julio de 2006, durante una peregrinación personal por África, Europa y Asia a bordo del tren Transiberiano, el protagonista de la historia (Paulo) conoce a Hial y esto le produce una revelación impactante. Hial es una experta violinista y personaje de la vida real cuyo nombre verdadero ha sido cambiado por motivos de privacidad. Las profundas conversaciones entre ambos llevan a Paulo a descubrir que en una vida distinta, hace 500 años, amó a Hial. En esta aventura también conoce a su traductor Yao. A pesar del ambiente claustrofóbico del tren, poco a poco y guiado por pequeñas señales Paulo encuentra un nuevo sentido a su vida.
Aleph combina todos los ingredientes asociados con la obra de Coelho: el universo, el crecimiento espiritual, el amor, la amistad, la traición, el perdón, la salvación, el misticismo y las frases sencillas pero profundas típicas de su prosa.
Quienes creen en la reencarnación, en las vidas pasadas y futuras, disfrutarán este libro.