Mullah Adadhdad.
Los asesinatos salieron a la luz en junio después de que el Ejército comenzó a investigar una brutal golpiza a un soldado, quien durante su recuperación acusó a sus superiores de sus heridas y de varios delitos cometidos contra civiles afganos.
Durante la detención del “equipo de la muerte” fueron encontrados dedos, dientes y huesos de las víctimas, que al parecer los militares guardaban como trofeos de sus “hazañas”.