Alcalde Gaven Newsom en el uso de la palabra, al fondo a la izquierda de Newson Jon R. Worona, quien es Western District Manager de las Bibliotecas y otras personalidades.
Máximo Mendoza
Por Máximo Mendoza
Nadie puede negar que atravesamos en los Estados Unidos de América por tiempos muy difíciles tanto en lo económico como en otros aspectos de la sociedad. Pero en circunstancias adversas hay quienes se yerguen sobre las dificultades para crear mejores condiciones para así asegurar un futuro más pródigo. Ésto fue justamente lo que hicieron los oficiales de la ciudad de San Francisco y los vecinos al proyectar y completar la construcción de Ingleside Branch Library en San Francisco.
Los EEUU son grandes y fuertes no por casualidad, sino porque los hijos de ésta pródiga tierra enfrentaron los retos y pagaron el justo precio para vivir no sólo en libertad sino también con dignidad donde la esclavitud es hoy un triste recuerdo de los errores del pasado. Los fundadores de esta nación sembraron la simiente de la libertad y del saber y es allí donde aplica el locuaz pensamiento de Edmund Burker, cuando dijo: todo lo que es necesario para el triunfo del mal, es que los hombres de bien no hagan nada.
Siguiendo las huellas de los anteriormente expuestos hombres y mujeres de acción y con fe unieron esfuerzos en San Francisco, para legarle a la comunidad y a los jóvenes un regalo de cultura y de enseñanzas que trascenderá más allá de nosotros con una parábola que abrazará a muchos jóvenes que abrevarán del nectar del saber en los hermosos espaciosos y modernos salones de la biblioteca Ingleside, ubicada en el 1298 Ocean Ave. en San Francisco.
Un emotivo acto de apertura tuvo lugar el sábado septiembre 12 que congregó a un nutrido público que escucharon las palabras tanto del alcalde Gavin Newsom, quien hizo referencia a que la obra había surgido en medio de una gran crisis económica y debido al esfuerzo conjunto se logró el
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