2004. Las muertes civiles han disminuido. Asesinatos sectarios han bajado. Al mejorar la seguridad, la economía ha mejorado también y la reconciliación política se está llevando a cabo a nivel local y nacional. Las fuerzas de seguridad iraquíes se están volviendo más capaces y, a medida que lo hacen, nuestras tropas están comenzando a volver a casa bajo una política de regreso basada en el éxito.
Cada día, los hombres y mujeres de nuestras fuerzas armadas arriesgan sus vidas para asegurar que sus conciudadanos estén más seguros. Sirven con valentía y honor. Se han ganado el respeto de todos los estadounidenses. Y merecen el pleno apoyo del Congreso. Frecuentemente oigo a miembros del Congreso decir que se oponen a la guerra, pero que sin embargo apoyan a las tropas. Ahora tienen una oportunidad para demostrarlo. El Congreso debe aprobar un proyecto de ley de financiamiento responsable que le de a nuestros hombres y mujeres en uniforme los recursos que necesitan ˆ y el apoyo que se han merecido.